martes, 30 de diciembre de 2008


Parece una invitación bastante poco ética, respresenta bastante de lo que un par de años después de dibujarla, logré escribir más abajo.
No hay mucho que decir, pero es uno de los dibujos que más me ha gustado, la cara la aborresco, pero la idea está tal como la imaginé. Comenten, aunque no les agrade.

martes, 20 de noviembre de 2007

Traigo un montón de amores.


Traigo un montón de amores.



En mi espalda se posan las miradas envidiosas,

por mis piernas resbalan las astutas,

las más audaces no salen de mis caderas,

algunas se enredan en mis brazos.



En mi cuello se quedan las anhelantes

quizá en los hombros esperarán las tímidas

en los pies las mas observadoras,

segura de que las nobles se pierden en mis párpados

y sin duda, alguna me mira desde lejos.



Mi queja es mi mirada;

porque no hay una mirada para cada una de ellas,

porque mis ojos no expresan más que una estúpida sonrisita.

Simplemente no me dan ganas de responderlas

porque mi mirada se dirige a un anhelo

a un ir y venir de humo y copas

porque mi espalda es para llevar cruces,

mis piernas para dejarlas en los bares,

mis brazos levantan la copa amarga

.

Mi cuello aún se divierte con los susurros,

por los hombros me acaricia mi acompañante

y mis pies están enamorados.



Certeza hay de que mis párpados se cierran al atardecer

y que observan la estrepitosa caída de tu mirar

hacia otros caminos, hacia más de algún camino.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Oda al gato-Pablo Neruda

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Hora de la cosecha


Vivía la niña triste
de cabellos arados
por trensas de fuego,
de manos inquietas
y mirada inconciente.
Buscaba caminos
con piernas de hierro
buscaba cobijo
con su cuello erguido.

¿Quién espera a la niña
con tanto entusiasmo?
¿Quién hace que su carga
se torne liviana?
Ha de haber alguien
que su mirada sostenga,
ha de haber esperanza
en sus cálidos párpados.

Un día la niña
descidió no buscar,
un día la niña
comenzó a jugar;
trazaba surcos en los ríos,
encumbraba nubes con sus sueños,
vestía margaritas en las mañanas,
narcisos por la tarde
y jazmines al ocaso.

Por fin de pronto dijo la gran voz,
por fin de pronto retumbó el suelo,
tronó el cielo con sus dioses,
lloró el mar y la tierra floreció.
Dijo la voz que todo terminaba,
dijo la voz que ya no buscaría
dijo que era el dia de vendimia.
Dijo la voz también que la admiraba.

jueves, 2 de agosto de 2007



Disculpas


Hoy quiero pedir disculpas; hay algo en mi habitación que me lo recuerda día a día, que me dice que no terminé una etapa, que no fui capaz de perseverar pero que aún tiene esperanza, mi pequeño violín me lo dice a diario, está brillante aún de lágrimas añejas, fue el primer regalo que me hice para mi veinteavo abril, fue lo primero que pense en tener con el cansancio de un mes, incluso un viejo amigo lo adornó con una flor a pesar de no acostumbrar a hacer cosas así y yo lo dejé ahí, en su maleta, arrinconado en mi pieza, lo limpio siempre, pero no soy capaz de entusiasmarme, mis amigas ya saben rasgar sus cuerdas con gracia y cada vez que lo hacían en mi presencia se me acercaba Morfeo y me llevaba en sus brazos, y yo, que en lugar de dormir debía intentar no hacerlo llorar me limitaba a mirar.
Así como mi violín creo que hay más de alguna cosa olvidada, hoy tengo ganas de recompensar todo que no he hecho, y que espero hacer, pido disculpas por eso, por hacer esperar, en ningún motivo quise lastirmarlos.

jueves, 14 de junio de 2007


La historia de mi vida.

Hoy fue un buen día...
Cuando era pequeña, de edad, era como una sombra en el curso, lo que me pasara a nadie le importaba, ni a mi me importaba lo que les pasara a los demas, (ni aún se porque tenía que ser yo la que recibiera el chocolate de mejor compañera) quizá era en parte culpa mía porque no me juntaba con las niñas, encontraba tonto jugar a las muñecas y los niños no se juntan con niñas, tradiciones estúpidas. Tenía un amigo, con el que caminaba de la mano por el patio hasta que llegara la hora de ir a clases, él me agradaba, quizá porque se había dado cuenta que yo existía, en un momento él se fue del colegio, en primero básico y para mi ya el resto del curso no existía ni lo haría desde ese momento, a finales de segundo básico mis padres decidieron cambiarme de colegio a uno de mejor calidad social y mi profesora jefe se acercó a mi a preguntarme si yo quería cambiarme, para ser cortés le dije que me daba pena, no creo que se lo haya creído, la verdad es que ni yo me lo creía. Ya en el nuevo colegio pensé que las cosas cambirían si yo lo intentaba, el colegio era de niñas, traté de acercarme a un grupo de compañeras y lo primero que me dijo una de ellas fue "no te juntes con nosotras, te tengo mala"...En el momento me molestó un poco, no porque fuera conmigo el desagrado sino porque ella no me conocía ni yo a ella, yo le caía mal desde antes?, a mi ella me era indiferente, lo que en realidad me molestó fue que en los cursos de niñas, cuando una que es considerada "lider" dice algo, el resto de estúpidas le hace caso, en ese momento me di cuenta que tendría que insertarme a un grupo o sería la repudiada por todos, la indiferencia me daba lo mismo pero eso de que me apuntaran me haría daño. No se como pero termine siendo del grupo de matonas de mi curso, aunque ellas insultaban a niñas que a mi me agradaban, no me importó porque yo quería ser reconocida y la forma más fácil era perteneciendo a un grupo al que le tuvieran miedo, terminó el año escolar de octavo básico y puedo afirmar que nadie volvió a tratarme mal ni a intentar dejarme atrás porque también tenia buenas notas. Primero medio lo cursé en otro colegio, ya sabia que no me dejaría pasar a llevar por lo que llegue con esa actitud avasalladora al curso pero no me esperaba encontrar a gente que era como yo en mis años más tiernos y ellas precisamente me encontraron infantil (ahora son mis mejores amigas), en primer año mi opinión no valía nada, me juntaba con la niña "top" del curso y eso me opacaba porque en realidad yo nunca fui del tipo de niñas porristas ni rodeada de niños esperando una oportunidad. En segundo medio me puse a hacer deportes como loca, pero mi inserción en el curso era nula, las niñas tranquilas creían que yo era hueca por mis juntas, las cuicas creían que era picante? las estudiosas que era floja, al final terminé haciendo amigas en otros cursos pero aún era una más del montón, cuando se separaron los cursos por electivos en tercero medio yo me fui a un grupo matemático en el que me sentía bastante cómoda pero por azares de la vida repetí ese curso y me cambié al electivo humanista, ahi me hice amigas que me valoraban mucho, me sentía querida pero en realidad era no más que ellas, mi opinión no era mala pero tampoco se arriesgarían a elegirme presidenta de nada.
Hoy pasó algo distinto, estoy a en primer año universitario, desde que llegué me he quedado muy pocas a veces a carretear con mis compañeros, no le caigo mal a nadie y a pocos les caigo "la raja" pero hoy, en una asamblea para decidir sobre el paro de mi carrera o ir a clases participé bastante sin miedo de las opiniones de los demás, los dirigentes propusieron la idea de elegir un representante por curso y mis compañeros me eligieron a mi...a mi!!!, ni sabían en el cacho que se estaban metiendo, yo me puse a reír y les pregunté porqué, ellos justificaron diciendo que yo representaba sus ideas, que tenía la película clara, yo no acepté...en realidad lo que había deseado toda mi vida era que me reconociran como una persona útil para al menos una persona, no es lo mismo que tu madre te diga que eres necesaria, es tu madre, pero que mis compañeros, personas a las que respeto basante, no hay una sola de la que puediera habar mal, me eligieran a mi, sentí que importaba...

sábado, 2 de junio de 2007

Miro nuevamente el mundo con las ansias del saber ignorante,
miro de nuevo con esperanza en mí, que ya no la puedo perder,
miro aún con nueva nostalgia a mis compañeros que ya dejo atras
miro...miro y observo como todo gira aceleradamente alrededor
va rapido, demaciado rapido,
una gota de sudor del tiempo cae en mi megilla
vuelven a mi recuerdo mis dias de escasa iluminación
recuerdo con claridad mi pupitre,
pupitre de niña con girones de madera arrancados por mi sed
estancia de ensueño en la que se expandia a menudo mi imaginación
dibujos, cantos y pensamientos, unos copiados, otros quizá.
"No hay nada aqui, solo unos días que se prestan a pasar"
Vuelo al salon universitario que acompaña mi espera
¡y alégrese mi corazón de negar la frase anterior!
En aquel banquito de adolecencia espesa
volaban las páginas de cuadernos blanquecinos,
escapaban de mi mente las imagenes de infancia
atrapaban mis manos con carbon enceguecedor
las estelas del pasado que aun llevo dentro.
¿Qué falta?...falta inmadurez, falta mucha
quién diría que revolviendo recueros vendrían a mi mente
aquellas niñas que tranquilas pasaban los días a mi lado,
que ahora cada cual en su camino,
luchamos por no dejar pasar el tiempo
Que ahora cada cual en su camino...
por no dejar pasar el tiempo...
divago, lo hago porque no quiero perder la humedad de esos recuerdos frescos de mi vida
¡porque no quiero que se quebrajen como las hojas bajo mis pies!